Navarra ha sido pionera nacional en turismo rural. Los primeros pasos se dieron en el año 1991 con unos pocos establecimientos en los valles de Roncal y Salazar. Actualmente son más de 600, de los cuales cerca de 30 ostentan la Q de Calidad Turística. Hoy en día casas, hostales y hoteles rurales de arquitectura tradicional, componen una oferta variada que sitúa a Navarra entre los destinos más solicitados.
Alojarse en el medio rural permite entrar en contacto directo con las gentes y costumbres del Reyno y conocer de cerca algunas de sus actividades gracias a la oferta de agroturismo. Podrá disfrutar de bellos paisajes y de algunos enclaves de interés histórico, visitar pequeños museos locales o probar con el turismo activo, además de recorrer múltiples senderos a pie o en bici.