
Son los valles húmedos del norte cuyas cuencas vierten sus aguas hacia el mar Cantábrico y que llegan casi hasta el nivel del
mar en el extremo norte. El relieve es accidentado, con valles profundos y ríos rápidos.
Su paisaje se caracteriza por la campiña en los valles, los bosques de frondosas (robledales y hayedos) en las laderas y los pastos en los altos. Las aves que habitan esta región son de marcado carácter eurosiberiano.
Navarra acoge el extremo occidental de la cordillera pirenaica en su extremo noreste. El relieve es muy accidentado, sus valles profundos
y montañas elevadas cuyas cimas oscilan entre los 1.000 y casi 2.500 metros de altitud.
Los valles y montañas están cubiertos por extensos bosques de frondosas y coníferas, mientras que en los altos existen amplias praderas alpinas y afloramientos rocosos. Las aves más características son las forestales y las de montaña.
Son las estribaciones del Pirineo hacia el sur, con una marcada influencia mediterránea algo mitigada por la altitud y el accidentado relieve. Destacan las numerosas foces o cañones rocosos excavados por los ríos de montaña.
Los bosques son aún amplios, la mayoría de coníferas y, hacia el sur de la región, carrascales y encinares. La avifauna, muy rica, destaca sobre todo por las rapaces y aves rupícolas.
Región con grandes sierras montañosas como son Aralar, Urbasa-Andia y Lokiz, valles profundos pero relativamente abiertos y terreno accidentado. La vegetación de bosques de frondosas denota aún una notable influencia atlántica, pero se combina con vegetación de carácter más mediterráneo conforme avanzamos al sur. Pastos de montaña, praderas de siega y ríos más anchos son otros elementos que marcan el paisaje.
La avifauna es muy variada con aves forestales, de campiña y numerosas rapaces.
Zona de transición entre la montaña y la Ribera del Ebro. Es bastante menos abrupto que las regiones más norteñas, pero presenta algunos buenos ejemplos de roquedos. En buena medida el paisaje ha sido transformado en cultivos, pero perviven buenos ejemplos de los bosques originales: encinares, carrascales y quejigares. A destacar también los rincones con campiña mediterránea, que combina cultivos de secano y bosquetes, un medio muy rico en avifauna.
Es buena zona para rapaces y aves de carácter mediterráneo.
Es el extremo sur formado por la vasta planicie surcada por grandes ríos como el Arga, el Aragón y el Ebro. Los cultivos, tanto de secano como de regadío y hortícolas, y las estepas ocupan la mayor parte del territorio, destacando también los ricos sotos que jalonan las vías fluviales y algunos bosques mediterráneos testigos del pasado.
Las aves esteparias y de ámbitos mediterráneos son las más características.